Por Mateo Villate Luis, fisioterapeuta de la Selección Española de Escalada y Paraescalada y director de Fisioclimbing. Actualizado en octubre de 2026.

Cuando a un escalador le duele el codo, casi todo el mundo piensa en epicondilitis o epitrocleitis. Pero la escalada carga el codo de una forma muy concreta (bloqueos, tracciones en pronación, desplomes) y eso produce lesiones que en otros deportes casi no se ven. Aquí repasamos qué se sabe de ellas.

Si lo que buscas es la epicondilitis, la epitrocleitis o una visión general, empieza por nuestro artículo sobre el codo de escalador.

¿Qué estructuras se lesionan en el codo del escalador?

Las estructuras que más nos interesan aquí son:

  • Braquial anterior: músculo profundo de la cara anterior del brazo. Se inserta en el cúbito y flexiona el codo sea cual sea la posición de la mano.
  • Bíceps braquial: se inserta en el radio (tuberosidad bicipital). Flexiona el codo y, sobre todo, supina (gira la palma hacia arriba). Entre su tendón y el radio hay una bolsa serosa, la bursa bicipitorradial.
  • Tríceps: extiende el codo y se inserta en el olécranon, la punta del codo.
  • Nervio cubital: pasa por detrás de la epitróclea, en el túnel cubital. Es el «hueso de la risa».

En el capítulo de codo y antebrazo del manual Climbing Medicine, Simon, Lutter y Schöffl sitúan el codo como la cuarta región más lesionada en escalada y señalan, además de las epicondilitis, las tendinopatías del braquial, del bíceps y del tríceps. También advierten de que hay lesiones raras pero importantes (rotura distal del bíceps, síndrome compartimental del antebrazo, lesiones musculares o vasculares traumáticas) que cuesta diagnosticar [1].

Vista anterior y medial del codo: braquial, tendón distal del bíceps con su bursa, zona posteromedial y nervio cubital.
Vista anterior y medial del codo: braquial, tendón distal del bíceps con su bursa, zona posteromedial y nervio cubital.

Por qué ocurren en escalada

La escalada pide algo poco habitual: tracciones repetidas con el codo flexionado y el antebrazo en pronación, a menudo en posiciones bloqueadas durante segundos. Ya a finales de los años 80 se describían lesiones de partes blandas que parecían propias de la escalada y no de otros deportes [2], y en 2001 Peters recordaba que varios problemas de mano, codo y hombro aparecen casi exclusivamente en escaladores [3].

Tendinopatía del braquial («climber’s elbow»)

Es la lesión que en inglés se llama específicamente climber’s elbow. Con la mano en pronación (palma hacia la pared), el bíceps pierde eficacia como flexor y el braquial asume buena parte del trabajo. Las tracciones repetidas en esa posición son el mecanismo que se describe para la sobrecarga o tendinopatía del braquial [4].

Gestos típicos: bloqueos largos, desplomes con los brazos encogidos, dominadas en pronación y «rematar» un bloque bloqueando en vez de usar los pies.

Tendinopatía distal del bíceps y bursitis bicipitorradial

El bíceps trabaja más cuando tiras con la palma hacia ti o giras la mano, por ejemplo en agarres invertidos (undercling), algunos gastones y cambios de mano con rotación. La sobrecarga repetida puede irritar la inserción del tendón y la bursa que lo rodea. La bursitis bicipitorradial se considera una localización rara de bursitis crónica y su causa más habitual es el estrés mecánico repetido [5]. No hemos encontrado series específicas en escaladores; lo que sabemos procede de casos y revisiones generales.

Si el dolor empezó de golpe con un chasquido al cazar un lance o al ceder un bloqueo, piensa en una lesión distinta: la rotura del tendón distal del bíceps.

Tendinopatía del tríceps

Menos frecuente, pero descrita en escaladores [1]. Se carga en los gestos de empuje: mantles (salir a una repisa apoyando la palma), empotramientos de mano y oposiciones en diedros, y en el entrenamiento de empuje con poco control de volumen.

Choque posteromedial

El choque posteromedial (el olécranon que choca contra su fosa en la parte de atrás del codo) está bien descrito en deportes de lanzamiento, donde el estrés en valgo repetido acaba produciendo compresión articular, osteofitos y artrosis [6]. No hemos encontrado estudios que lo describan como lesión típica del escalador. Si hay dolor posterior con bloqueo mecánico o pérdida de extensión, hay que descartar problemas intraarticulares con pruebas de imagen.

Neuritis y subluxación del nervio cubital

El nervio cubital se estira cuando el codo está muy flexionado, que es justo la posición de los bloqueos. En una serie retrospectiva de 83 escaladores atendidos por molestias en brazos o piernas, el 25,3 % tenía un síndrome compresivo nervioso, 14 de ellos en el miembro superior [7]. En algunas personas el nervio «salta» por encima de la epitróclea al flexionar el codo (subluxación), lo que puede irritarlo.

Lo importante en escaladores es que la compresión del cubital se confunde con frecuencia con una epitrocleitis [8]. Hormigueo en meñique y anular, torpeza en la mano o dolor que irradia por el borde cubital del antebrazo deben hacer sospechar. Lo desarrollamos en el artículo sobre atrapamientos nerviosos del brazo y antebrazo.

¿Y los cambios óseos por adaptación?

Los estudios radiológicos de Schöffl, Hochholzer, Schweizer y otros han mostrado adaptaciones óseas claras en escaladores (engrosamiento de la cortical, osteofitos, cambios artrósicos), pero en los dedos. Por ejemplo, un seguimiento a 10 años de escaladores de élite encontró engrosamiento de la cortical de las falanges y más signos de artrosis en las interfalángicas distales [9]. No hemos encontrado estudios equivalentes que describan adaptaciones óseas del codo en escaladores, así que no conviene extrapolar esos hallazgos al codo.

Síntomas: cómo distinguirlas

LesiónDónde dueleQué lo provoca
BraquialPliegue del codo, profundo, algo hacia dentroBloqueos y tracciones en pronación
Bíceps distal / bursitisPliegue del codo, más hacia fueraTracciones en supinación, girar la mano contra resistencia
TrícepsPunta del codo, detrásMantles, empujes, extensión contra resistencia
Nervio cubitalCara interna, con hormigueo hacia meñique y anularCodo muy flexionado mucho rato, apoyarse en el codo

En las tendinopatías, el patrón típico es dolor al calentar que mejora, vuelve al final de la sesión y empeora al día siguiente. En el nervio, los síntomas neurológicos (hormigueo, acorchamiento) son la pista clave.

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la historia, la palpación y pruebas de resistencia: flexión de codo en pronación (braquial), supinación contra resistencia (bíceps), extensión contra resistencia (tríceps) y pruebas neurales para el cubital.

La ecografía es muy útil en estas lesiones. Permite ver el braquial y su inserción, graduar una lesión y seguir la recuperación, aunque depende del operador y no sustituye a la resonancia en los casos complejos [4]. También permite ver la bursa bicipitorradial distendida y, con el codo en movimiento, si el nervio cubital se subluxa. En Fisioclimbing la hacemos en la misma primera sesión con nuestro ecógrafo musculoesquelético; puedes ver cómo en nuestra página de diagnóstico. Además medimos con el dinamómetro TINDEQ la fuerza de ambos lados.

Resonancia o especialista si hay sospecha de rotura, bloqueo articular, pérdida de extensión, síntomas neurológicos persistentes o mala evolución pese a un tratamiento bien hecho.

Diagnóstico diferencial: epitrocleitis y epicondilitis, rotura parcial o completa del bíceps distal, síndrome compartimental del antebrazo, dolor referido cervical y lesiones intraarticulares.

Tratamiento

La evidencia específica es limitada. Para el braquial, el bíceps distal o el tríceps en escaladores no hay ensayos clínicos; aplicamos los principios generales de las tendinopatías:

  1. Ajustar la carga: quitar temporalmente lo que más irrita (bloqueos en pronación en el braquial, agarres invertidos en el bíceps, mantles en el tríceps) sin dejar de escalar si no es necesario.
  2. Ejercicio progresivo del tendón afectado: isométricos si hay mucho dolor, después fuerza lenta con carga creciente y, al final, gestos rápidos y específicos.
  3. Técnica: más pies, brazos más estirados cuando la vía lo permite y menos bloqueos innecesarios.

En la bursitis bicipitorradial, el tratamiento inicial es conservador; la revisión de Choi y Lui recoge la punción con infiltración y reserva la cirugía para casos que no responden, infecciones o compresión nerviosa [5].

En los atrapamientos nerviosos de escaladores, la mayoría de casos respondió a tratamiento conservador (reducir la carga, fisioterapia, cambios en los hábitos de escalada) y la cirugía fue rara [7]. En el cubital, además, conviene evitar la flexión mantenida del codo.

En Fisioclimbing combinamos ejercicio terapéutico y gestión de carga con terapia manual, punción seca, EPI o radiofrecuencia INDIBA cuando creemos que pueden ayudar, siempre como complemento y nunca como sustituto del ejercicio.

Vuelta a escalar

No hay plazos validados para estas lesiones en escaladores. Usamos criterios:

  • Dolor leve o ausente durante y después de escalar, sin empeorar al día siguiente.
  • Fuerza similar al lado sano en la prueba que reproduce el problema.
  • Tolerancia al gesto específico: bloqueos, dominadas en pronación, agarres invertidos o mantles.

La progresión va de vías y bloques fáciles con pies grandes a desplomes, bloqueos y, por último, tabla y campus. En nuestra zona de readaptación con multipresa y plafón podemos probar cada fase antes de volver a la roca.

Prevención

  • Fuerza de tracción variada: dominadas en pronación, supinación y neutro, no solo una.
  • Fuerza de empuje y extensores del codo, que el escalador suele descuidar.
  • Progresión gradual del volumen de desplome, tabla y bloqueos.
  • Técnica: escalar con los brazos estirados cuando se puede reduce la carga sobre el braquial.

Cuándo acudir al fisioterapeuta y cuándo al médico

Pide valoración si el dolor dura más de dos o tres semanas pese a bajar la carga o si cada vez aparece antes.

Ve al médico o a urgencias si:

  • Notaste un chasquido con dolor brusco en el pliegue del codo, hay hematoma o el bíceps se ha «subido».
  • Tienes hormigueo constante, pérdida de fuerza en la mano o atrofia de la musculatura de la mano.
  • El codo está bloqueado, no se estira del todo o está hinchado y caliente.
  • El antebrazo queda muy tenso y doloroso tras escalar y no mejora con el reposo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el «climber’s elbow»?

Es el nombre que se da en inglés a la tendinopatía del braquial anterior, la lesión de codo más característica de la escalada. Duele en el pliegue del codo y se provoca con tracciones y bloqueos en pronación.

¿Cómo sé si me duele el bíceps o el braquial?

Ambos duelen por delante. Si duele más al tirar con la palma hacia abajo, apunta al braquial; si duele al girar la mano hacia arriba contra resistencia, al bíceps. La ecografía ayuda a confirmarlo.

¿El hormigueo en el meñique viene del codo?

Puede venir del nervio cubital en el codo, pero también del cuello o de la muñeca. Necesita una exploración neurológica.

¿Te duele el codo y no es una epicondilitis?

Si escalas en Madrid y tienes dolor de codo que no encaja con las lesiones típicas, en Fisioclimbing podemos valorarte con ecografía y medición de fuerza en la primera sesión. Pide tu cita aquí.

Mateo Villate Luis, fisioterapeuta de Fisioclimbing

Sobre el autor: Mateo Villate Luis

Graduado en Fisioterapia. Director de Fisioclimbing y fisioterapeuta oficial de la Selección Española de Escalada y Paraescalada. Experto en lesiones del escalador, en tratamiento de la mano y en ecografía musculoesquelética. Osteópata C.O. Responsable de la unidad de investigación en fisioterapia y escalada y de la unidad de tendón de Fisioclimbing.

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Referencias

  1. Simon M, Lutter C, Schöffl V. Elbow and Forearm. En: Schöffl V, Schöffl I, Lutter C, Hochholzer T, editores. Climbing Medicine. Cham: Springer; 2022. https://doi.org/10.1007/978-3-030-72184-8_8
  2. Bollen SR. Soft tissue injury in extreme rock climbers. Br J Sports Med. 1988;22(4):145-147. https://doi.org/10.1136/bjsm.22.4.145
  3. Peters P. Orthopedic problems in sport climbing. Wilderness Environ Med. 2001;12(2):100-110. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11434485/
  4. Manske RC, Wolfe C, Page P, et al. Diagnostic musculoskeletal ultrasound in the evaluation of the brachialis. Int J Sports Phys Ther. 2025;20(8):1286-1291. https://doi.org/10.26603/001c.142362
  5. Choi TL, Lui TH. Bicipitoradial bursitis: a review of clinical presentation and treatment. J Orthop Trauma Rehabil. 2014;18(1):7-11. https://doi.org/10.1016/j.jotr.2013.12.009
  6. Willemot L, Hendrikx FR, Byrne AM, et al. Valgus instability of the elbow: acute and chronic form. Obere Extremität. 2018;13(3):173-179. https://doi.org/10.1007/s11678-018-0465-1
  7. Peters P. Nerve compression syndromes in sport climbers. Int J Sports Med. 2001;22(8):611-617. https://doi.org/10.1055/s-2001-18527
  8. Meller LLT, Allen MR, Sigua LH, et al. More than just another elbow tendinopathy: a case series of misdiagnosed ulnar nerve compression and review of common upper extremity misdiagnoses in climbing. Curr Sports Med Rep. 2024;23(10):340-347. https://doi.org/10.1249/JSR.0000000000001199
  9. Pastor T, Fröhlich S, Pastor T, et al. Cortical bone thickness, base osteophyte occurrence and radiological signs of osteoarthritis in the fingers of male elite sport climbers: a cross-sectional 10-year follow-up study. Front Physiol. 2022;13:893369. https://doi.org/10.3389/fphys.2022.893369

Este artículo es informativo y no sustituye una valoración profesional.

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