Por Mateo Villate Luis, fisioterapeuta de la Selección Española de Escalada y Paraescalada y director de Fisioclimbing. Actualizado en octubre de 2026.

La lesión SLAP es la lesión de hombro que más se diagnostica en algunas series de escaladores, y también una de las que más dudas genera: qué prueba hacer, si operar y cómo. En nuestra guía general del dolor de hombro la presentamos; aquí vamos al detalle con lo que dice la evidencia, incluida la específica en escaladores.

¿Qué es una lesión SLAP?

El labrum es un anillo de fibrocartílago que rodea la glena y la hace más profunda. En su parte superior se ancla la porción larga del bíceps. SLAP significa superior labrum anterior to posterior: una lesión del labrum superior que va de delante hacia atrás, justo en ese anclaje.

Clasificación de Snyder

Snyder describió en 1990 cuatro tipos, que siguen siendo la base de la clasificación actual [3, 5]:

  • Tipo I: deshilachado del labrum superior, con el anclaje del bíceps intacto. Suele ser degenerativo.
  • Tipo II: el labrum y el anclaje del bíceps se despegan de la glena. Es el más frecuente.
  • Tipo III: rotura en «asa de cubo» del labrum, con el bíceps intacto.
  • Tipo IV: rotura en asa de cubo que se extiende al tendón del bíceps.

Después se han añadido más tipos que combinan la lesión SLAP con otras lesiones del labrum o de la cápsula [3].

Vista frontal de la glena con el labrum y el anclaje del bíceps: la zona SLAP y los tipos I–IV de Snyder.
Vista frontal de la glena con el labrum y el anclaje del bíceps: la zona SLAP y los tipos I–IV de Snyder.

Por qué ocurre en escalada

Lo que dicen los estudios en escaladores

En una serie de 633 lesiones de escalada, las SLAP fueron el diagnóstico de hombro más frecuente: el 29,8 % de las lesiones de hombro [1]. En los pacientes del grupo de Schöffl, en Bamberg (Alemania), son el quinto diagnóstico más frecuente de todas las lesiones de escalada, no solo de hombro [2].

Los gestos que la provocan

  • Caída o tirón con el brazo extendido: quedarte colgado de un solo brazo al soltarte de un pie o de la otra mano es un mecanismo traumático típico [3]. La serie original de Snyder describía sobre todo caídas sobre el brazo extendido [5].
  • Gastones y posiciones en rotación interna: el grupo de Schöffl relaciona las SLAP crónicas en escaladores con la sobrecarga repetida en posiciones con el brazo rotado hacia dentro [4].
  • Brazo arriba y atrás: en elevación y rotación externa máxima, el bíceps tira del anclaje y lo va «despegando» (mecanismo de peel-back). Este mecanismo y el pinzamiento interno se proponen como causas en escaladores [4].
  • Bloqueos con el codo alto: el bíceps trabaja intensamente con el brazo elevado y carga ese anclaje.
  • Lances: el hombro recibe de golpe el peso del cuerpo al llegar a la presa.

Síntomas

  • Dolor profundo, dentro del hombro, difícil de señalar con un dedo. A veces se nota en la parte delantera, por la relación con el bíceps.
  • Aparece en posiciones concretas: gastones, brazo arriba y atrás, bloqueos altos.
  • Chasquidos, sensación de enganche o de que algo «se mueve» dentro.
  • Pérdida de confianza o de fuerza en movimientos por encima de la cabeza.

Diagnóstico

Los tests clínicos no bastan

Hay muchos tests para la SLAP (O’Brien, Speed, Yergason, compresión-rotación…), y ninguno es fiable por sí solo. En una revisión con metaanálisis, la sensibilidad más alta fue del 52 % (test de recolocación) y la especificidad más alta, del 95 % (Yergason). Tests que parecían muy buenos en sus estudios originales, como la compresión activa de O’Brien, no confirmaron después esos resultados. Combinar tests mejora el diagnóstico solo de forma marginal [6].

Por eso, más que buscar «el test positivo», valoramos el conjunto: cómo empezó, qué movimientos duelen, la fuerza del manguito y el control escapular.

Ecografía y artro-resonancia

La ecografía no ve bien el labrum, pero en consulta sí nos permite valorar el manguito y el tendón del bíceps y descartar otras causas. Puedes ver cómo trabajamos en diagnóstico.

Para ver el labrum, la prueba de referencia es la artro-resonancia (resonancia con contraste dentro de la articulación). En un metaanálisis, la artro-resonancia directa tuvo una sensibilidad del 80,4 % y una especificidad del 90,7 %, frente al 63,0 % y el 87,2 % de la resonancia convencional. Los equipos de 3 teslas fueron más precisos que los de 1,5 [7].

Ojo con la imagen

En 50 escaladores de élite sin dolor, la resonancia encontró alteraciones del labrum en el 69 % de los hombros y roturas definidas del labrum en el 56 % [8]. Escalar mucho cambia el labrum, duela o no. Una SLAP en la imagen solo tiene valor si encaja con tus síntomas y la exploración.

Diagnóstico diferencial

Tratamiento

Primero, tratamiento conservador

Una revisión sistemática en deportistas encontró que el 53,7 % volvió a su deporte sin cirugía, y el 78 % de quienes completaban la rehabilitación. Los deportes por encima de la cabeza se asociaron con más fracasos del tratamiento conservador [9]. La escalada comparte muchas de esas posiciones, así que conviene ser realista: muchas SLAP mejoran sin quirófano, pero no todas.

El programa incluye:

  1. Ajustar la carga: fuera gastones, lances y bloqueos altos mientras irriten; seguir escalando lo que no duela.
  2. Fuerza del manguito y de la escápula, con progresión de carga.
  3. Movilidad, sobre todo si hay pérdida de rotación interna (lo vemos a menudo en escaladores).
  4. Carga progresiva del bíceps y trabajo en las posiciones que provocaban dolor, de menos a más ángulo y velocidad.

En Fisioclimbing medimos la fuerza de rotación con dinamómetro TINDEQ, comparando ambos lados, y usamos la terapia manual como complemento cuando ayuda a bajar el dolor.

¿Reparar el labrum o hacer una tenodesis del bíceps?

Si tras una rehabilitación bien hecha el dolor sigue limitando, el traumatólogo valora la cirugía. Hay dos opciones principales: reparar el labrum (volver a fijarlo a la glena) o hacer una tenodesis del bíceps (cortar el tendón de su anclaje en el labrum y fijarlo más abajo, en el húmero).

Lo que dice la evidencia:

  • Ensayo con cirugía simulada: en 118 pacientes con SLAP tipo II (edad media de unos 40 años), ni la reparación ni la tenodesis fueron mejores que una cirugía simulada a los dos años [10]. No eran deportistas de élite ni escaladores, pero es un aviso serio contra operar por rutina.
  • Reparación frente a tenodesis: en una serie de 25 pacientes con SLAP tipo II aislada, volvió a su nivel deportivo previo el 20 % de los reparados frente al 87 % de los tratados con tenodesis. Además, 4 reparaciones fallidas se convirtieron después en tenodesis [11]. Es un estudio pequeño, no aleatorizado y con grupos de edades distintas.

La evidencia en escaladores

El grupo de Schöffl planteó en 2011 la tenodesis primaria del bíceps, en lugar de la reparación del labrum, para escaladores con lesiones SLAP [12]. En su revisión posterior recogen una serie de 6 escaladores tratados con tenodesis mini-abierta: todos volvieron a su nivel de escalada previo [3]. En una serie mayor presentada en congreso, de 30 escaladores con tenodesis primaria, 18 recuperaron su nivel, 2 lo superaron y 10 aún no lo habían recuperado en el seguimiento [4].

Son series sin grupo de comparación, pero apuntan en la misma dirección que el estudio anterior: en deportistas que trabajan con el brazo por encima de la cabeza, la tenodesis parece dar mejores resultados deportivos que la reparación. La decisión es siempre del cirujano contigo, según tu edad, el tipo de lesión y tus objetivos.

Vuelta a escalar

No hay plazos validados en escaladores ni para el tratamiento conservador ni tras la cirugía. Tras una operación, los tiempos los marca el cirujano según la técnica. Trabajamos con criterios:

  • Movilidad completa, incluida la rotación interna.
  • Fuerza de rotadores comparable entre ambos lados.
  • Tolerar sin dolor colgarse, bloquear y hacer dominadas.
  • Superar en multipresa y plafón la progresión hacia los gestos que te lesionaron: gastones, bloqueos altos, cruces y, al final, lances.

Esta última parte la hacemos en readaptación a la escalada.

Prevención

  • Fuerza del manguito y de la escápula fuera del muro, de forma regular.
  • Progresión gradual del búlder dinámico, los gastones y los techos.
  • Mantén la movilidad del hombro, sobre todo la rotación interna.
  • Calienta específicamente antes de lances y bloqueos exigentes.
  • Evita quedarte colgado de un brazo en caídas de búlder sin control.

Cuándo acudir al fisioterapeuta y señales de alarma

Consulta si tienes dolor profundo o chasquidos que se repiten en las mismas posiciones durante más de dos o tres semanas.

Acude al médico o a urgencias si:

  • El hombro se ha salido o ves una deformidad.
  • Pierdes fuerza de forma brusca tras una caída o un tirón.
  • Notas un «bulto» en la parte delantera del brazo tras un chasquido (posible rotura del bíceps).
  • Tienes hormigueo, acorchamiento o debilidad en el brazo o la mano, o dolor intenso en reposo con fiebre o malestar general.

Preguntas frecuentes

¿Una lesión SLAP se cura sola?

No hace falta que la lesión desaparezca en la imagen para dejar de doler. Más de la mitad de los deportistas vuelve a su deporte sin cirugía, y la cifra sube entre quienes completan la rehabilitación [9].

¿Puedo escalar con una lesión SLAP?

Muchas veces sí, evitando durante un tiempo los gestos que la irritan (gastones, lances, bloqueos altos) y trabajando la fuerza del hombro.

¿Es mejor reparar el labrum o hacer una tenodesis del bíceps?

En deportistas que trabajan con el brazo por encima de la cabeza, los estudios disponibles favorecen la tenodesis [11], y es la opción que propone el grupo de referencia en escalada [12]. Pero antes de cualquier cirugía, conviene agotar un tratamiento conservador bien hecho [9, 10].

¿Necesito una artro-resonancia?

Si después de una buena rehabilitación sigues con síntomas o se plantea una cirugía, sí: es la prueba más precisa para ver el labrum [7].

¿Te duele el hombro en los gastones o en los lances?

Si escalas en Madrid y tienes dolor profundo de hombro, en Fisioclimbing te valoramos con exploración, ecografía y medición de fuerza en la primera sesión. Es el mismo enfoque que aplicamos con la Selección Española de Escalada y Paraescalada. Pide tu cita aquí.

Mateo Villate Luis, fisioterapeuta de Fisioclimbing

Sobre el autor: Mateo Villate Luis

Graduado en Fisioterapia. Director de Fisioclimbing y fisioterapeuta oficial de la Selección Española de Escalada y Paraescalada. Experto en lesiones del escalador, en tratamiento de la mano y en ecografía musculoesquelética. Osteópata C.O. Responsable de la unidad de investigación en fisioterapia y escalada y de la unidad de tendón de Fisioclimbing.

Conoce al equipo · Nuestro trabajo con la Selección

Referencias

  1. Lutter C, Tischer T, Hotfiel T, et al. Current trends in sport climbing injuries after the inclusion into the Olympic program. Analysis of 633 injuries within the years 2017/18. Muscles Ligaments Tendons J. 2020;10(2):201-210. https://doi.org/10.32098/mltj.02.2020.06
  2. Schöffl V, Simon M, Lutter C. Finger- und Schulterverletzungen im Klettersport. Orthopade. 2019;48:1005-1012. https://doi.org/10.1007/s00132-019-03825-3
  3. Popp D, Schöffl V. Superior labral anterior posterior lesions of the shoulder: current diagnostic and therapeutic standards. World J Orthop. 2015;6(9):660-671. https://doi.org/10.5312/wjo.v6.i9.660
  4. Schöffl V, Popp D, Lutter C, et al. Slap lesions in high level sport climbers. Outcome after primary surgical long biceps tenodesis [resumen de congreso]. Deutscher Kongress für Orthopädie und Unfallchirurgie (DKOU 2017); Berlín. 2017. https://doi.org/10.3205/17dkou088
  5. Snyder SJ, Karzel RP, Del Pizzo W, et al. SLAP lesions of the shoulder. Arthroscopy. 1990;6(4):274-279. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/2264894/
  6. Hegedus EJ, Goode AP, Cook CE, et al. Which physical examination tests provide clinicians with the most value when examining the shoulder? Update of a systematic review with meta-analysis of individual tests. Br J Sports Med. 2012;46(14):964-978. https://doi.org/10.1136/bjsports-2012-091066
  7. Symanski JS, Subhas N, Babb J, et al. Diagnosis of superior labrum anterior-to-posterior tears by using MR imaging and MR arthrography: a systematic review and meta-analysis. Radiology. 2017;285(1):101-113. https://doi.org/10.1148/radiol.2017162681
  8. Cooper JD, Seiter MN, Ruzbarsky JJ, et al. Shoulder pathology on magnetic resonance imaging in asymptomatic elite-level rock climbers. Orthop J Sports Med. 2022;10(2):23259671211073137. https://doi.org/10.1177/23259671211073137
  9. Steinmetz RG, Guth JJ, Matava MJ, et al. Return to play following nonsurgical management of superior labrum anterior-posterior tears: a systematic review. J Shoulder Elbow Surg. 2022;31(6):1323-1333. https://doi.org/10.1016/j.jse.2021.12.022
  10. Schrøder CP, Skare Ø, Reikerås O, et al. Sham surgery versus labral repair or biceps tenodesis for type II SLAP lesions of the shoulder: a three-armed randomised clinical trial. Br J Sports Med. 2017;51(24):1759-1766. https://doi.org/10.1136/bjsports-2016-097098
  11. Boileau P, Parratte S, Chuinard C, et al. Arthroscopic treatment of isolated type II SLAP lesions: biceps tenodesis as an alternative to reinsertion. Am J Sports Med. 2009;37(5):929-936. https://doi.org/10.1177/0363546508330127
  12. Schöffl V, Popp D, Dickschass J, et al. Superior labral anterior-posterior lesions in rock climbers—primary double tenodesis? Clin J Sport Med. 2011;21(3):261-263. https://doi.org/10.1097/JSM.0b013e31821a61e3

Este artículo es informativo y no sustituye una valoración profesional.

logo fisioclimbing
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para mejorar tu experiencia y hacerla más cómoda y personalizada. Son pequeños archivos que se guardan en tu navegador y nos ayudan, por ejemplo, a reconocerte cuando vuelves a visitarnos o a entender qué contenidos te resultan más interesantes y útiles.

Gracias a ellas podemos seguir afinando la web para que sea cada vez más clara, práctica y adaptada a lo que necesitas.