Por Mateo Villate Luis, fisioterapeuta de la Selección Española de Escalada y Paraescalada y director de Fisioclimbing. Actualizado en octubre de 2026.

El ligamento lateral externo de la rodilla, que en los informes aparece como ligamento colateral lateral (LCL o LLE), se lesiona poco en la mayoría de deportes. En escalada tiene un mecanismo propio: el talonamiento. La mayoría de lesiones parciales se curan sin cirugía, pero una rotura completa o una lesión de la esquina posterolateral cambian por completo el plan.

¿Qué es el ligamento lateral externo?

Es un cordón fino y resistente que va del epicóndilo lateral del fémur a la cabeza del peroné, por fuera de la cápsula articular. Frena el varo (que la rodilla se abra hacia fuera) y ayuda a controlar la rotación externa de la tibia.

No trabaja solo. Junto con el tendón del poplíteo y el ligamento popliteoperoneo forma la esquina posterolateral, el conjunto que estabiliza la parte de fuera y de atrás de la rodilla [5]. En la cabeza del peroné se inserta también el bíceps femoral, uno de los isquiotibiales que tiran del talón al talonar.

«Lateral externo», «colateral lateral», «colateral peroneo», LCL y LLE son la misma estructura. No debe confundirse con el lateral interno, que está en la cara de dentro.

Vista lateral de la rodilla con el ligamento colateral lateral (lateral externo) y la rotación externa de la tibia que provoca el talonamiento.
Vista lateral de la rodilla con el ligamento colateral lateral (lateral externo) y la rotación externa de la tibia que provoca el talonamiento.

Por qué se lesiona al escalar: el talonamiento

En el estudio de Lutter sobre 77 lesiones agudas de rodilla en escaladores, el talonamiento fue el mecanismo más frecuente: 31 lesiones [1]. De ellas:

  • 15 fueron esguinces de la cintilla iliotibial, que solo aparecieron con este gesto.
  • 7 fueron roturas de menisco medial.
  • 5 fueron lesiones del ligamento colateral lateral.

Hubo además una lesión del colateral lateral en un drop knee: 6 de 77 en total, 5 de ellas talonando [1].

¿Qué pasa al talonar? El talón presiona la presa mientras los isquiotibiales se contraen con fuerza. La rodilla está poco flexionada, muy cargada y rotada hacia fuera [1]. En esa posición, la cara externa (cintilla iliotibial, ligamento lateral externo y bíceps femoral) soporta mucha tensión. Si el talón salta de la presa o el cuerpo bascula, el pico de carga sube de golpe.

Para la visión de conjunto, mira la guía de lesiones de rodilla en escalada.

Factores de riesgo

  • Talonamientos muy altos o muy cargados, sobre todo con fatiga.
  • Piernas poco entrenadas. Lutter recomienda fortalecer la musculatura estabilizadora de la rodilla y estirar la cintilla iliotibial [1].
  • Caídas en búlder: en otros deportes, las lesiones del LCL se producen a menudo por contacto o torsión [2], y en una caída pueden acompañarse de lesiones de los cruzados.

Síntomas: cómo reconocerla

  • Dolor en la cara externa de la rodilla durante o después de un talonamiento. A veces se nota un chasquido.
  • Dolor al palpar el cordón del ligamento, entre el fémur y la cabeza del peroné.
  • Hinchazón localizada en la cara externa. Como el ligamento está fuera de la cápsula, una lesión aislada suele dar poco derrame dentro de la rodilla.
  • Molestia al volver a talonar o al cruzar las piernas.
  • En lesiones graves, sensación de que la rodilla «se abre» hacia fuera o cede en extensión, y marcha con la rodilla hacia fuera.

Grados de lesión

Se clasifica según cuánto se abre la rodilla por fuera al forzar el varo, comparando con la otra pierna:

  • Grado I: dolor sin aumento claro de laxitud.
  • Grado II: rotura parcial, con algo más de apertura pero con tope final.
  • Grado III: rotura completa, con apertura clara.

La pregunta clave en un grado III no es solo el ligamento: es si hay lesión de la esquina posterolateral (poplíteo y ligamento popliteoperoneo) o de los cruzados. Eso es lo que decide si hay que operar [5].

Diagnóstico

Forzamos el varo en extensión y a unos 30° de flexión, comparando con la otra pierna. Si sospechamos lesión de la esquina posterolateral, añadimos el dial test, el cajón posterolateral y el test de recurvatum en rotación externa. Un consenso internacional de 2025 considera útiles estas pruebas, junto con la resonancia y las radiografías en estrés en varo [5].

La ecografía permite ver bien el ligamento lateral externo, que es superficial, además de la cintilla iliotibial y la inserción del bíceps femoral. Así diferenciamos en la misma sesión un esguince de cintilla de una lesión del ligamento (más información en diagnóstico). Lo que no ve bien es el interior de la rodilla ni el ligamento popliteoperoneo.

Hace falta resonancia y valoración por traumatología si hay laxitud clara en varo, pruebas posterolaterales positivas, derrame importante o síntomas del nervio peroneo. Ojo: en deportistas de élite con lesión aislada del LCL, la gravedad en la resonancia se correlacionó poco con la laxitud en la exploración [3]. Hacen falta las dos.

Diagnóstico diferencial:

  • Esguince de la cintilla iliotibial: la lesión más frecuente al talonar en la serie de Lutter [1]. Duele sobre el cóndilo femoral externo, sin laxitud en varo.
  • Lesión de isquiotibiales al talonar: dolor en la parte posterior del muslo o en la inserción del bíceps femoral.
  • Lesión del poplíteo: dolor posterolateral más profundo, a menudo al bloquear y desbloquear la rodilla.
  • Rotura del menisco lateral: dolor en la interlínea externa con derrame o enganchones.

Tratamiento

Lesiones aisladas de grado I y II: sin cirugía

Hay pocos estudios, pero coinciden. En una serie de 55 deportistas profesionales con lesión aislada del LCL confirmada por resonancia, casi todas de grado clínico 1 o 2, todos se trataron sin cirugía [3]:

  • El 100 % volvió a jugar.
  • El tiempo medio fue de 103 días, con una mediana de 76 días (unos 2,5 meses).
  • A los 2 años, el 93 % seguía compitiendo a nivel de élite.
  • No quedó laxitud residual en varo significativa [3].

Es una serie de casos sin grupo de comparación, así que la evidencia es limitada. En un estudio clásico con seguimiento medio de unos 8 años, los esguinces de grado II tratados sin cirugía también evolucionaron bien en general [4].

Grado III y esquina posterolateral: valorar cirugía

En ese mismo estudio clásico, los grados III tratados sin cirugía evolucionaron mal: laxitud lateral persistente, insuficiencia del cruzado anterior, debilidad y artrosis postraumática. El autor desaconsejó el tratamiento conservador en estas lesiones [4]. Es un estudio antiguo y pequeño (23 pacientes), pero el consenso actual va en la misma línea [5].

El consenso internacional de 2025 recomienda [5]:

  • Reconstrucción anatómica en las lesiones completas de grado III de la esquina posterolateral.
  • No reparar sin refuerzo las roturas completas por la mitad del ligamento.
  • Valorar la reparación solo en arrancamientos óseos agudos de una única estructura.
  • Tener en cuenta las lesiones de menisco o neurovasculares asociadas para decidir cuándo operar.

Una revisión sistemática de 2023 apoya esta idea: la reparación fracasó en el 21,9 % de los casos y la reconstrucción en el 7,1 % [6].

Qué hacemos en Fisioclimbing

Tras la exploración y la ecografía, si la lesión es de grado I o II y no hay signos posterolaterales, empezamos el tratamiento conservador:

  • Fase inicial: evitar el varo y el talonamiento, controlar el dolor (terapia manual y radiofrecuencia INDIBA como complemento) y recuperar la movilidad.
  • Fuerza progresiva: isquiotibiales, cuádriceps y glúteo, midiendo con dinamómetro para comparar ambos lados.
  • Control de la rodilla en apoyo unipodal y en rotación.
  • Vuelta al talonamiento en plafón: primero talones bajos y presas grandes, luego más altos y con más carga.

Si sospechamos un grado III o lesión de la esquina posterolateral, te derivamos al traumatólogo sin esperar, porque el tiempo hasta la cirugía puede importar. Si te operan, te acompañamos en la rehabilitación. Más detalles en tratamiento.

Vuelta a escalar: plazos orientativos

No hay estudios de plazos en escaladores, así que nos apoyamos en otros deportes:

  • Lesiones del LCL en fútbol profesional: mediana de 15 días de baja, sin distinguir gravedades [2].
  • Lesiones aisladas confirmadas por resonancia en deportistas de élite: mediana de 76 días [3].
  • Tras reconstrucción o reparación de la esquina posterolateral: el consenso recomienda no volver al deporte antes de los 6 meses, con carga limitada y rodillera al menos 6 semanas tras la cirugía [5]. La vuelta debe basarse en pruebas funcionales objetivas, con una simetría de fuerza superior al 85 % respecto a la otra pierna [5].

Criterios que usamos para volver a talonar:

  1. Sin dolor ni apertura al forzar el varo.
  2. Movilidad completa.
  3. Fuerza de isquiotibiales y cuádriceps similar a la otra pierna.
  4. Talonamiento progresivo en plafón sin dolor: de talón bajo a talón alto, y de presas grandes a pequeñas.

Prevención

  • Fortalece los isquiotibiales y el resto de la pierna [1].
  • Dosifica los talonamientos altos y cargados, sobre todo al final de la sesión.
  • Coloca bien el talón y prevé qué pasa si se escapa de la presa.
  • Destrepa en búlder y aprende a caer [1].

Cuándo acudir al fisioterapeuta y señales de alarma

Pide valoración si te duele la cara externa de la rodilla tras un talonamiento y no mejora en pocos días, o si te molesta al volver a talonar.

Ve a urgencias o al traumatólogo si:

  • Notas que la rodilla se abre hacia fuera o cede al apoyar.
  • Tienes hormigueo o debilidad para levantar el pie o los dedos. Puede indicar lesión del nervio peroneo.
  • La rodilla se hincha mucho en pocas horas o no puedes cargar peso.
  • La lesión fue en una caída con mucho dolor e inestabilidad.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en curarse el ligamento lateral externo de la rodilla?

Depende del grado. En fútbol profesional, la mediana de baja fue de 15 días [2]. En lesiones confirmadas por resonancia en deportistas de élite, de unos 2,5 meses [3]. Tras una cirugía de la esquina posterolateral, no antes de 6 meses [5].

¿Se opera la rotura del lateral externo?

Los grados I y II aislados, en general, no [3][4]. Las roturas completas con lesión de la esquina posterolateral suelen requerir reconstrucción [5].

¿Por qué me duele la parte de fuera de la rodilla al talonar?

Lo más frecuente es un esguince de la cintilla iliotibial, que en la serie de Lutter solo apareció con talonamientos [1]. Si hubo chasquido, dolor sobre el ligamento o sensación de apertura, hay que descartar el ligamento lateral externo.

¿Puedo escalar con el lateral externo lesionado?

En lesiones leves, a menudo sí, en vía y sin talonar con esa pierna. El talonamiento es lo último que se recupera.

¿Qué es la esquina posterolateral de la rodilla?

Es el conjunto formado por el ligamento lateral externo, el tendón del poplíteo y el ligamento popliteoperoneo, entre otras estructuras [5]. Estabiliza la parte de fuera y de atrás de la rodilla. Si se rompe por completo, suele necesitar cirugía [5].

¿Te duele la rodilla al talonar?

Si escalas en Madrid y te duele la cara externa de la rodilla tras un talonamiento, en Fisioclimbing (Las Rozas) te valoramos con exploración, ecografía y medición de fuerza en la misma sesión. Pide cita aquí.

Mateo Villate Luis, fisioterapeuta de Fisioclimbing

Sobre el autor: Mateo Villate Luis

Graduado en Fisioterapia. Director de Fisioclimbing y fisioterapeuta oficial de la Selección Española de Escalada y Paraescalada. Experto en lesiones del escalador, en tratamiento de la mano y en ecografía musculoesquelética. Osteópata C.O. Responsable de la unidad de investigación en fisioterapia y escalada y de la unidad de tendón de Fisioclimbing.

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Referencias

  1. Lutter C, Tischer T, Cooper C, et al. Mechanisms of Acute Knee Injuries in Bouldering and Rock Climbing Athletes. Am J Sports Med. 2020;48(3):730-738. https://doi.org/10.1177/0363546519899931
  2. Lundblad M, Hägglund M, Thomeé C, et al. Epidemiological Data on LCL and PCL Injuries Over 17 Seasons in Men’s Professional Soccer: The UEFA Elite Club Injury Study. Open Access J Sports Med. 2020;11:105-112. https://doi.org/10.2147/OAJSM.S237997
  3. Haslhofer DJ, Jaggard MKJ, Abdul W, et al. Isolated Clinically Diagnosed Grades 1-2 Lateral Collateral Ligament Injuries in Elite Athletes Do Not Require Surgery. Orthop J Sports Med. 2025;13(12):23259671251391357. https://doi.org/10.1177/23259671251391357
  4. Kannus P. Nonoperative treatment of grade II and III sprains of the lateral ligament compartment of the knee. Am J Sports Med. 1989;17(1):83-88. https://doi.org/10.1177/036354658901700114
  5. LaPrade RF, Gerhold C, Kunze KN, et al. A Contemporary International Expert Consensus Statement on the Evaluation, Diagnosis, Treatment, and Rehabilitation of Injuries to the Posterolateral Corner of the Knee. Arthroscopy. 2025 (publicación online anticipada). https://doi.org/10.1016/j.arthro.2025.04.055
  6. Fortier LM, Knapik DM, Condon JJ, et al. Higher success rate observed in reconstruction techniques of acute posterolateral corner knee injuries as compared to repair: an updated systematic review. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2023;31(12):5565-5578. https://doi.org/10.1007/s00167-023-07582-x

Este artículo es informativo y no sustituye una valoración profesional.

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