Por Mateo Villate Luis, fisioterapeuta de la Selección Española de Escalada y Paraescalada y director de Fisioclimbing. Actualizado en octubre de 2026.

Te notas un bultito duro en la palma, a la altura del anular, que no duele. O empiezas a no poder apoyar la mano plana sobre la mesa. Puede ser enfermedad de Dupuytren, y en escaladores aparece con más frecuencia de lo que se piensa. Aquí verás qué es, cómo se diferencia del dedo en resorte, cuándo hay que ir al cirujano y qué dicen los ensayos sobre cada tratamiento.

¿Qué es la enfermedad de Dupuytren?

Es una fibrosis de la fascia palmar, la lámina de tejido fibroso que hay bajo la piel de la palma y que se prolonga hacia los dedos. Empieza con nódulos (bultos duros, a menudo indoloros) y puede evolucionar a cordones que tiran del dedo hacia la palma. El resultado final es una contractura en flexión: el dedo ya no se estira del todo, sobre todo en la articulación metacarpofalángica (MCF, el nudillo de la base) y la interfalángica proximal (IFP, la del medio).

Dupuytren: nódulo o cordón en la palma, típicamente en el radio del anular.
Dupuytren: nódulo o cordón en la palma, típicamente en el radio del anular.

Un detalle anatómico importante: la enfermedad afecta a la fascia, que está por encima de los tendones flexores y de las poleas. No es una lesión del tendón ni de la polea, aunque esté en la misma zona.

Es más frecuente en hombres, suele aparecer a partir de los 40 años y se asocia a antecedentes familiares, diabetes, tabaco y consumo de alcohol [1].

¿Por qué es más frecuente en escaladores?

El estudio de referencia es el de Logan y colaboradores. Enviaron un cuestionario a los 1.100 socios del Climbers’ Club británico; respondió el 51 %, casi todos hombres. El 19,5 % de los escaladores varones tenía enfermedad de Dupuytren. Los afectados habían escalado con más intensidad a lo largo de su vida y la enfermedad les había empezado antes que a la población general [2].

Los autores concluyen que el microtrauma repetido de la fascia palmar puede predisponer a la enfermedad en hombres [2]. Pero ojo: es un estudio de asociación basado en cuestionarios, no demuestra que escalar la cause. La predisposición genética también tiene un papel importante [1].

Una revisión reciente sobre imagen de lesiones de dedo en escaladores incluye la fascia palmar y el Dupuytren entre los problemas a tener en cuenta en esta población [3].

Dónde aparece

Puede afectar a la palma, a las comisuras entre los dedos y a los propios dedos. El dedo más afectado es el anular, seguido del meñique y el medio; el índice es el que menos [1, 4].

Dónde aparece el Dupuytren: nódulos y cordones en la palma, los dedos y las comisuras, y nudillos de Garrod en el dorso.
Dónde aparece el Dupuytren: nódulos y cordones en la palma, los dedos y las comisuras, y nudillos de Garrod en el dorso.

Los cordones tienen nombres según la parte de la fascia que afectan:

  • Cordón pretendinoso: en la palma, delante del tendón. Flexiona la MCF.
  • Cordón natatorio: en las comisuras entre dedos. Limita separarlos.
  • Cordones espiral, lateral y central: en el dedo. Flexionan la IFP. El cordón espiral puede desplazar el paquete del nervio y la arteria hacia la línea media, algo que el cirujano debe tener en cuenta.

Nudillos de Garrod

Son engrosamientos en el dorso de la IFP, la misma enfermedad pero en la cara dorsal. En un estudio en Noruega, aparecían en el 48,7 % de los hombres con Dupuytren, frente al 9 % de los hombres de la población general [5]. En un escalador es fácil confundirlos con una capsulitis o con callosidades: aumentan el perímetro de la articulación, pero sin dolor ni rigidez articular propios de la capsulitis.

Síntomas

  • Nódulo duro en la palma, habitualmente en el radio del anular o del meñique. A menudo no duele.
  • Piel adherida o con pequeños hoyuelos sobre el nódulo.
  • Cordón que se nota como una cuerda bajo la piel.
  • Dedo que no se estira del todo y dificultad para apoyar la mano plana.
  • Al escalar, molestia por presión del nódulo en presas grandes o romos, o dificultad para abrir la mano en agarres en extensión.

Diagnóstico

El diagnóstico es clínico. En consulta seguimos estos pasos:

  1. Inspección y palpación de nódulos, cordones, piel adherida y nudillos de Garrod.
  2. Test de la mesa de Hueston. Apoya la palma sobre la mesa. Si no puedes ponerla plana, el test es positivo. Es un buen indicador para derivar al cirujano [1].
  3. Goniometría. Medimos cuántos grados le faltan a la MCF y a la IFP para extenderse. Repetir la medida en cada revisión permite saber si progresa.
  4. Ecografía si hay dudas con otras lesiones de la zona [3].

Dupuytren o dedo en resorte

Es la confusión más frecuente, porque los dos dan un nódulo en la palma a la altura de la base del dedo:

RasgoDupuytrenDedo en resorte
EstructuraFascia palmar, superficial al tendónTendón flexor y polea A1
NóduloNo se mueve al flexionar el dedoSe desplaza con el tendón
Resalte o bloqueoNoSí, el dedo se «engancha»
DolorA menudo indoloroDolor en la base del dedo
ExtensiónDéficit fijo, progresivoSe puede estirar, a veces con chasquido

Lo explicamos en detalle en el artículo sobre el dedo en resorte. Otras opciones del diagnóstico diferencial son la tenosinovitis de los flexores (dolor a lo largo de la vaina) y el quiste de polea. Si no tienes claro qué te pasa, empieza por nuestra guía de dolor de dedos.

Tratamiento

Sin contractura: vigilar y medir

Si solo hay nódulos y la mano se apoya plana, lo habitual es observar. Alrededor del 10 % de los casos regresa sin tratamiento [1].

Los tratamientos no quirúrgicos para la enfermedad inicial tienen poca evidencia. Una revisión sistemática de 26 estudios, todos observacionales y con alto riesgo de sesgo, concluyó que las infiltraciones de corticoide y la radioterapia parecían ablandar los nódulos y frenar la progresión, pero con estudios mal diseñados; y que los datos sobre fisioterapia, estiramientos y férulas son insuficientes para saber si funcionan [6].

Dicho claro: no hay evidencia de que estirar o llevar férula frene la enfermedad. Lo que sí podemos hacer es medirla, vigilarla y derivar a tiempo.

Cuándo derivar al cirujano de mano

Se recomienda derivar cuando la contractura de la MCF llega a 30° o ante cualquier contractura de la IFP, y en la práctica si el test de la mesa es positivo [1]. La cirugía suele plantearse con contracturas de la MCF de más de 40° o de la IFP de más de 20° [1].

Fasciotomía con aguja

Se rompe el cordón con una aguja, con anestesia local y sin abrir. En un ensayo aleatorizado con seguimiento de 5 años, la contractura volvió en el 84,9 % de los tratados con aguja frente al 20,9 % de los operados con fasciectomía limitada, y antes [7]. Aun así, la satisfacción fue alta en ambos grupos, y el 53 % de los pacientes preferiría la aguja si recidivaba [7].

Colagenasa

Es una enzima que se inyecta en el cordón para debilitarlo; al día siguiente se estira el dedo para romperlo. En el ensayo CORD I, con 308 pacientes, el 64 % de los cordones tratados quedaron a 0–5° de la extensión completa, frente al 6,8 % con placebo [8]. Los efectos adversos frecuentes fueron hinchazón, dolor, hematoma y picor; hubo tres efectos graves relacionados, entre ellos dos roturas de tendón [8]. Su disponibilidad depende del país, así que consúltalo con tu cirujano.

Cirugía (fasciectomía)

Se extirpa el tejido enfermo. Un ensayo finlandés con 302 pacientes comparó las tres opciones: a los 3 meses el éxito era similar (alrededor del 71–73 % en cada grupo), pero a los 2 años fue del 78 % con cirugía, 65 % con colagenasa y 50 % con aguja [9]. Los autores consideran que la cirugía es superior a medio plazo, pero que las opciones percutáneas siguen siendo razonables según preferencias, riesgos y disponibilidad [9].

Rehabilitación tras el tratamiento

Tras la cirugía, la terapia de mano es la norma. Un ensayo con 154 pacientes no encontró beneficio en llevar férula nocturna de rutina a todos los operados: solo la recomiendan si la contractura empieza a reaparecer [10].

En Fisioclimbing medimos tu extensión antes y después, trabajamos la movilidad y la fuerza siguiendo las pautas del cirujano y planificamos la readaptación a la escalada.

Vuelta a escalar

Sin contractura relevante, en general puedes seguir escalando: no hay estudios que muestren que dejar de escalar frene la enfermedad. Si un nódulo molesta en ciertas presas, adapta los agarres.

Tras un procedimiento, los plazos los marca el especialista y dependen de la técnica. Nuestros criterios para avanzar son una herida o una piel bien curadas, la extensión mantenida en las medidas y una fuerza de agarre cercana a la del lado sano en dinamómetro.

Prevención

No se conoce una forma de prevenir el Dupuytren. La parte genética no se puede cambiar; sí puedes vigilar la mano si tienes antecedentes familiares, controlar el tabaco y el alcohol [1] y consultar pronto si notas un nódulo, para empezar a medirlo.

Cuándo acudir al fisioterapeuta (y cuándo al médico)

Pide valoración si:

  • Notas un nódulo o un cordón en la palma.
  • Tienes engrosamientos en el dorso de los nudillos medios y no sabes si es capsulitis.

Pide cita con un cirujano de mano si:

  • No puedes apoyar la palma plana en la mesa.
  • Un dedo no se estira del todo en la articulación media, o el déficit de la MCF llega a unos 30° [1].
  • La contractura avanza entre revisiones.

Preguntas frecuentes

¿Escalar provoca Dupuytren?

No está demostrado. Los escaladores varones del estudio británico tenían una frecuencia alta y una aparición más temprana, sobre todo los que más habían escalado, pero es una asociación [2]. La genética también influye [1].

¿Puedo seguir escalando con Dupuytren?

En general, sí, si la mano funciona. Lo importante es medir la extensión de forma periódica y consultar si avanza.

¿Sirven los estiramientos o una férula?

No hay evidencia suficiente de que frenen la enfermedad [6]. Tras la cirugía, la férula nocturna solo se recomienda si la contractura reaparece [10].

¿Qué tratamiento es mejor: aguja, colagenasa o cirugía?

A corto plazo los tres funcionan parecido; a 2 años la cirugía da mejores resultados y la aguja tiene más recidivas [7, 9]. La elección depende del tipo de cordón, de tu actividad y del criterio del cirujano.

¿Tienes un nódulo en la palma?

Si escalas en Madrid y notas un bulto en la palma o un dedo que no se estira, en Fisioclimbing (Las Rozas) te exploramos, medimos tu extensión y tu fuerza en la primera sesión y te derivamos al cirujano de mano si hace falta. Pide cita aquí.

Mateo Villate Luis, fisioterapeuta de Fisioclimbing

Sobre el autor: Mateo Villate Luis

Graduado en Fisioterapia. Director de Fisioclimbing y fisioterapeuta oficial de la Selección Española de Escalada y Paraescalada. Experto en lesiones del escalador, en tratamiento de la mano y en ecografía musculoesquelética. Osteópata C.O. Responsable de la unidad de investigación en fisioterapia y escalada y de la unidad de tendón de Fisioclimbing.

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Referencias

  1. Trojian TH, Chu SM. Dupuytren’s disease: diagnosis and treatment. Am Fam Physician. 2007;76(1):86-89. https://www.aafp.org/pubs/afp/issues/2007/0701/p86.html
  2. Logan AJ, Mason G, Dias J, et al. Can rock climbing lead to Dupuytren’s disease? Br J Sports Med. 2005;39(9):639-644. https://doi.org/10.1136/bjsm.2004.015792
  3. Bouredoucen H, Schöffl V. The climber’s finger: imaging of non-pulley finger injuries. Skeletal Radiol. 2026. https://doi.org/10.1007/s00256-026-05266-4
  4. Mikkelsen OA. Dupuytren’s disease—a study of the pattern of distribution and stage of contracture in the hand. Hand. 1976;8(3):265-271. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/976827/
  5. Mikkelsen OA. Knuckle pads in Dupuytren’s disease. Hand. 1977;9(3):301-305. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/608634/
  6. Ball C, Izadi D, Verjee LS, et al. Systematic review of non-surgical treatments for early Dupuytren’s disease. BMC Musculoskelet Disord. 2016;17:345. https://doi.org/10.1186/s12891-016-1200-y
  7. van Rijssen AL, ter Linden H, Werker PMN. Five-year results of a randomized clinical trial on treatment in Dupuytren’s disease: percutaneous needle fasciotomy versus limited fasciectomy. Plast Reconstr Surg. 2012;129(2):469-477. https://doi.org/10.1097/PRS.0b013e31823aea95
  8. Hurst LC, Badalamente MA, Hentz VR, et al. Injectable collagenase clostridium histolyticum for Dupuytren’s contracture. N Engl J Med. 2009;361(10):968-979. https://doi.org/10.1056/NEJMoa0810866
  9. Räisänen MP, Leppänen OV, Soikkeli J, et al. Surgery, needle fasciotomy, or collagenase injection for Dupuytren contracture: a randomized controlled trial. Ann Intern Med. 2024;177(3). https://doi.org/10.7326/M23-1485
  10. Jerosch-Herold C, Shepstone L, Chojnowski AJ, et al. Night-time splinting after fasciectomy or dermo-fasciectomy for Dupuytren’s contracture: a pragmatic, multi-centre, randomised controlled trial. BMC Musculoskelet Disord. 2011;12:136. https://doi.org/10.1186/1471-2474-12-136

Este artículo es informativo y no sustituye una valoración profesional.

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