Por Mateo Villate Luis, fisioterapeuta de la Selección Española de Escalada y Paraescalada y director de Fisioclimbing. Actualizado en octubre de 2026.

Si eres escalador adolescente, entrenador de equipos de formación o padre o madre de un joven que escala, este artículo es para ti. La fractura por estrés de la placa de crecimiento de los dedos es la lesión más característica del escalador adolescente. Se confunde con facilidad con una «capsulitis» o un simple dolor de crecimiento. Aquí explicamos qué es, cómo detectarla a tiempo y qué hacer.

¿Qué es la fisis y qué es una epifisiólisis?

Los huesos de los niños crecen desde las fisis o placas de crecimiento: zonas de cartílago cerca de los extremos del hueso. En los dedos no se cierran hasta los 17-19 años aproximadamente [11]. Hasta entonces son la parte más débil del dedo [11].

La base de la falange media en crecimiento: epífisis, fisis (cartílago de crecimiento), metáfisis y diáfisis.
La base de la falange media en crecimiento: epífisis, fisis (cartílago de crecimiento), metáfisis y diáfisis.

En escaladores, la lesión típica aparece en la base de la falange media, en el lado dorsal, justo en la articulación interfalángica proximal (IFP), la «articulación del medio» del dedo [1,4].

La literatura usa varios nombres: epifisiólisis, fractura epifisaria por estrés o, más recientemente, lesión perifisaria primaria por estrés [4,5]. Todos describen lo mismo: un daño de la placa de crecimiento por carga repetida, sin un golpe o caída concreta.

Por qué ocurre: arqueo, cargas altas y estirón

En 2005, Hochholzer y Schöffl publicaron 24 casos de jóvenes escaladores con este tipo de fractura, con una edad media de 14,5 años. Ninguno había sufrido un traumatismo claro: todas eran fracturas por fatiga [1].

El mecanismo propuesto es [4]:

  • Agarre en arqueo: la articulación interfalángica proximal (IFP) muy flexionada y la articulación interfalángica distal (IFD) en hiperextensión concentran la presión en la parte dorsal de la base de la falange media.
  • Tracción del tendón extensor: la cintilla central del extensor se inserta justo ahí y tira de la zona en cada agarre.
  • Dedo corazón: al ser el más largo, es el que más carga en arqueo y el más afectado.
  • Estirón puberal: durante el pico de crecimiento la placa es más gruesa y frágil.
  • Ejercicios con todo el peso en los dedos: el campus board con los pies en el aire expone a los dedos a todo el peso corporal.

¿Está aumentando?

Hay motivos para preocuparse. En un estudio prospectivo con 95 escaladores menores de 18 años atendidos por dolor, la lesión perifisaria por estrés fue el diagnóstico más frecuente: 62 de 137 lesiones (45 %) [8]. Los autores del primer estudio ya describían un número creciente de casos desde 1994 [1].

Hay que ser prudentes: parte del aumento puede deberse a que hay más jóvenes escalando y a que ahora se diagnostica mejor [4]. Lo que no admite duda es que es la lesión que más hay que vigilar en esta edad [10].

Factores de riesgo

  • Edad de 13 a 15 años, la más frecuente al consultar [4]. En la serie del algoritmo de Schöffl, la media fue 14,7 años [2].
  • Sexo masculino: los chicos se ven más afectados y, además, tardan más en consultar [4,8].
  • Entrenamiento intensivo: en la serie de Schöffl, dos tercios eran competidores y entrenaban unas 14 horas semanales de media [2].
  • Aumentos recientes de carga, más arqueo en vías duras o más campus board y dominadas lastradas [4].

Sobre el campus board, la evidencia es menos directa de lo que parece. En un estudio prospectivo reciente no se asoció de forma significativa con la lesión [8]. Pero sí fue un predictor de artrosis precoz a los 11 años en antiguos escaladores juveniles [9], y los expertos recomiendan evitarlo durante el crecimiento [1,4].

Señales de alarma para padres y entrenadores

Esta es la parte más importante. Sospecha una lesión de la fisis si un escalador en crecimiento presenta:

  • Dolor en el dorso de la articulación del medio del dedo (IFP), sobre todo en el corazón o el anular [3,4].
  • Inicio progresivo, sin un «pop» ni una caída concreta [4].
  • Hinchazón de la articulación, a veces con el dedo algo flexionado y dificultad para cerrarlo del todo [4].
  • Dolor que empeora al escalar y que puede persistir en reposo [4].
  • Afectación de varios dedos o de ambas manos: se han descrito casos bilaterales [4].

Una regla práctica: dolor de dedo de inicio progresivo que dura más de dos semanas de reposo debe estudiarse [4]. Y que el dolor sea leve no significa que la lesión lo sea: algunos jóvenes siguen escalando con poco dolor y con la lesión avanzando [4].

Un problema añadido es el desconocimiento. En una encuesta a 267 escaladores de 8 a 18 años en un campeonato nacional de EE. UU., solo un 15 % identificó la lesión de la fisis como la lesión juvenil más común [7]. En otra encuesta a entrenadores de equipos juveniles de EE. UU., el 63 % usaba campus board con peso completo en algunos o todos sus escaladores [12].

Dónde duele una lesión de la fisis: cara dorsal de la base de la falange media, sobre todo en el dedo medio.
Dónde duele una lesión de la fisis: cara dorsal de la base de la falange media, sobre todo en el dedo medio.

Diagnóstico

El dolor dorsal en la IFP del adolescente no debe etiquetarse como «capsulitis» sin más. La capsulitis del dedo existe, pero en un escalador en crecimiento hay que descartar antes la fisis.

  • Exploración: el punto más doloroso está en el dorso de la base de la falange media, cerca de la inserción de la cintilla central [4].
  • Radiografía: es la primera prueba. Se recomiendan al menos dos proyecciones (frontal y lateral) [4]. El hallazgo más frecuente es una fractura Salter-Harris tipo III de la base de la falange media [4].
  • Resonancia magnética: si la radiografía es normal pero la sospecha es alta [4]. Puede detectar edema antes de que haya una línea de fractura visible.
  • TAC: solo cuando vaya a cambiar el tratamiento, por ejemplo para planificar una cirugía [4].

¿Y la ecografía? Es muy útil para poleas, tendones y cápsula, pero no es fiable para descartar una lesión de la fisis [4]. En Fisioclimbing la usamos en la primera sesión para valorar partes blandas. Si sospechamos una lesión de la placa de crecimiento, derivamos al médico para radiografía y, si hace falta, resonancia. Puedes leer más sobre nuestro proceso de diagnóstico.

El algoritmo de Schöffl

Schöffl y colaboradores evaluaron un algoritmo diagnóstico-terapéutico en 27 adolescentes con 37 lesiones de la fisis [2]. El algoritmo combina clínica e imagen para decidir entre tratamiento conservador y cirugía. Resultados:

  • 28 lesiones se trataron sin cirugía y 9 con cirugía.
  • Todas consolidaron y no hubo recaídas.
  • El dolor medio bajó de 2,3 a 0,1 sobre 10.

Tratamiento

El tratamiento suele ser conservador y con buenos resultados [2,3,4]:

  • Dejar de escalar unas 6-8 semanas tras el diagnóstico [4].
  • Férula de reposo las primeras 2-3 semanas según la gravedad, retirándola para hacer ejercicios de movilidad [4].
  • Mantener la forma física: trabajo cardiovascular y fuerza de los grandes grupos musculares sin cargar los dedos [4].
  • Controles clínicos y de imagen hasta que el dolor desaparece y el hueso consolida [3].
  • Cirugía: es poco frecuente. Se reserva para lesiones que no consolidan o con criterios de imagen concretos, y la decide un cirujano de mano [2,4].

Paciencia: en la serie de Bärtschi, con 28 adolescentes tratados de forma conservadora, la consolidación radiológica tardó de media unos 8 meses [3,4]. Si la lesión se diagnostica tarde o se sigue escalando, puede dañar la placa y deformar o desalinear la articulación [3,4].

Vuelta a escalar

Meyers, Schöffl y colaboradores publicaron un protocolo específico de vuelta a la escalada para estos casos [6]. Antes de empezar la readaptación específica se exige [4,6]:

  1. Consolidación confirmada en la imagen.
  2. Movilidad completa y sin dolor.
  3. Visto bueno del profesional sanitario.

Después, la carga se aumenta poco a poco: menos sesiones semanales, grado limitado, agarres en abierto y presas grandes antes que regletas. Si reaparece el dolor, se para y se revalora [4]. El campus board se evita en todas las fases de la readaptación [4].

En la clínica hacemos esta progresión en multipresa y plafón, con control de la fuerza mediante dinamómetro. Puedes verlo en readaptación a la escalada.

Prevención

  • Evitar el entrenamiento máximo de dedos durante el crecimiento. Ya en 2005 se recomendaba sacar el entrenamiento de fuerza intensiva de los planes de esta edad [1].
  • Evitar el campus board dinámico durante el crecimiento. Es la recomendación de los expertos, aunque la evidencia directa todavía es limitada [1,4,9].
  • Reducir el arqueo: priorizar el agarre en abierto y semiarqueo [8,11].
  • Controlar la carga total, sobre todo durante el estirón: horas, intensidad y días de descanso [4,8].
  • Educar a jóvenes, familias y entrenadores para que reconozcan las señales de alarma [7,8].
  • No entrenar con dolor. Un dolor dorsal en la articulación del medio del dedo es motivo de consulta, no de vendaje y a seguir.

Cuándo acudir al fisioterapeuta (y cuándo al médico)

Al médico (traumatólogo o cirujano de mano) cuando:

  • Hay dolor dorsal en la IFP de un escalador en crecimiento que dura más de dos semanas.
  • La articulación está hinchada o el dedo no se estira o no se cierra del todo.
  • Hay deformidad o desviación del dedo.

Al fisioterapeuta para la valoración inicial, para el diagnóstico diferencial con poleas o cápsula, y sobre todo para la readaptación y la vuelta a escalar una vez confirmada la consolidación.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad se cierran las placas de crecimiento de los dedos?

Aproximadamente entre los 17 y los 19 años [11]. Hasta entonces el dedo es vulnerable.

¿A qué edad puede empezar un niño a hacer campus board?

No hay una edad única validada. La recomendación de los expertos es evitar el campus board dinámico y el entrenamiento máximo de dedos mientras las fisis estén abiertas [1,4].

Una radiografía normal, ¿descarta la lesión?

No. Si la sospecha es alta y la radiografía es normal, está indicada la resonancia [4].

¿Volverá a escalar al mismo nivel?

En la serie de Schöffl, todos los casos consolidaron sin recaídas y los resultados funcionales fueron excelentes o buenos [2]. El pronóstico es bueno si se diagnostica a tiempo y se respeta el reposo.

¿Es lo mismo que una capsulitis?

No. Pueden parecerse, pero en un adolescente el dolor dorsal de la IFP obliga a descartar la lesión de la fisis con imagen.

¿Tu hijo o tu deportista tiene dolor en un dedo?

Si escalas o entrenas en Madrid, en Fisioclimbing (Las Rozas) valoramos al escalador joven, te orientamos sobre qué pruebas pedir y diseñamos su vuelta a la escalada. Como fisioterapeutas de la Selección Española de Escalada y Paraescalada, vemos de cerca el entrenamiento en categorías de formación. Pide cita aquí.

Mateo Villate Luis, fisioterapeuta de Fisioclimbing

Sobre el autor: Mateo Villate Luis

Graduado en Fisioterapia. Director de Fisioclimbing y fisioterapeuta oficial de la Selección Española de Escalada y Paraescalada. Experto en lesiones del escalador, en tratamiento de la mano y en ecografía musculoesquelética. Osteópata C.O. Responsable de la unidad de investigación en fisioterapia y escalada y de la unidad de tendón de Fisioclimbing.

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Referencias

  1. Hochholzer T, Schöffl VR. Epiphyseal fractures of the finger middle joints in young sport climbers. Wilderness Environ Med. 2005;16(3):139-142. https://doi.org/10.1580/PR15-04.1
  2. Schöffl V, Schöffl I, Flohé S, et al. Evaluation of a diagnostic-therapeutic algorithm for finger epiphyseal growth plate stress injuries in adolescent climbers. Am J Sports Med. 2022;50(1):229-237. https://doi.org/10.1177/03635465211056956
  3. Bärtschi N, Scheibler A, Schweizer A. Symptomatic epiphyseal sprains and stress fractures of the finger phalanges in adolescent sport climbers. Hand Surg Rehabil. 2019;38(4):251-256. https://doi.org/10.1016/j.hansur.2019.05.003
  4. Jones G, Johnson R, Schöffl V, et al. Primary periphyseal stress injuries of the fingers in adolescent climbers: a critical review. Curr Sports Med Rep. 2022;21(12):436-442. https://doi.org/10.1249/JSR.0000000000001016
  5. Caine D, Meyers R, Nguyen J, et al. Primary periphyseal stress injuries in young athletes: a systematic review. Sports Med. 2022;52(4):741-772. https://doi.org/10.1007/s40279-021-01511-z
  6. Meyers RN, Schöffl VR, Mei-Dan O, et al. Returning to climb after epiphyseal finger stress fracture. Curr Sports Med Rep. 2020;19(11):457-462. https://doi.org/10.1249/JSR.0000000000000770
  7. Meyers RN, Hobbs SL, Howell DR, et al. Are adolescent climbers aware of the most common youth climbing injury and safe training practices? Int J Environ Res Public Health. 2020;17(3):812. https://doi.org/10.3390/ijerph17030812
  8. Schöffl VR, Schöffl I, Jones G, et al. Prospective analysis of injury demographics, distribution, severity and risk factors in adolescent climbers. BMJ Open Sport Exerc Med. 2025;11(1):e002212. https://doi.org/10.1136/bmjsem-2024-002212
  9. Schöffl VR, Hoffmann PM, Imhoff A, et al. Long-term radiographic adaptations to stress of high-level and recreational rock climbing in former adolescent athletes: an 11-year prospective longitudinal study. Orthop J Sports Med. 2018;6(9):2325967118792847. https://doi.org/10.1177/2325967118792847
  10. Schöffl V, Lutter C, Woollings K, et al. Pediatric and adolescent injury in rock climbing. Res Sports Med. 2018;26(sup1):91-113. https://doi.org/10.1080/15438627.2018.1438278
  11. Schweizer A. Sport climbing from a medical point of view. Swiss Med Wkly. 2012;142:w13688. https://doi.org/10.4414/smw.2012.13688
  12. McMullen CW, Mugleston BJ, Booker LN. Coaches’ attitudes toward campus board training in adolescent climbers in the United States. Wilderness Environ Med. 2021;32(2):168-175. https://doi.org/10.1016/j.wem.2021.02.003

Este artículo es informativo y no sustituye una valoración profesional.

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